Sandra Ignaccolo (en poesías)

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Friday, July 31, 2015

Wednesday, October 30, 2013

Ilusión en venta



Autora: Sandra Ignaccolo 
Bs. As (Arg) 
Derechos de autor en vigencia


Monday, October 28, 2013

La hoja de otoño





















LA HOJA DE OTOÑO
José D. Cercas
(España)



La hoja terrenal, madura y blanquecina,
se desliza, con el viento, por las alturas.
-Una vez más y seré libre- Piensa,
mientras la suavidad de la brisa la eleva
hacia la lejana altivez de la nube.
Debajo, su árbol natal, la naturaleza.
Debajo, el bosque que afirma su vínculo de hierro.
Debajo, el candor del suspiro que llama a los enamorados.
Debajo, la sementera que fluye bajo la sórdida afonía del agua.

La hoja terrenal, sigue su viaje,
ahora roza y lame el vértigo de los pájaros.
Avista el humo que cubre los tejados.
El otoño que silva su vocabulario en la noche.
El ardor de la casas que fluye por las ventanas.
La farola que se enciende a lo lejos
y unos niños que cantan bajo la luna.

¡Llueve!
Las gotas tocan su pecho reseco,
se siente frágil y cae sobre la tierra.
Ahora vuelve, para siempre, al polvo sin la vida.


3 HORAS, 16 MINUTOS y 30 SEGUNDOS


          

           Charles Bukowsky
           (Usa)

    Se supone que soy un gran poeta
    Y tengo sueño por la tarde,
    Sé que la muerte es un toro gigantesco
    Dispuesto a embestirme
    Y tengo sueño por la tarde.
    Sé que hay guerras y hombres que pelean en el ring,
    Sé que hay buena comida, buenos vinos, buenas mujeres
    Y tengo sueño por la tarde
    Me inclino hacia el sol tras una cortina amarilla
    Y me pregunto a dónde habrán ido las moscas del verano,
    Recuerdo la muerte tan sangrienta de Hemingway
    Y tengo sueño por la tarde.
    Algún día no tendré sueño por la tarde
    Algún día escribiré un poema que encenderá volcanes
    En las colinas que están ahí fuera
    Pero ahora mismo tengo sueño por la tarde
    Y alguien me pregunta "Bukowski, ¿qué hora es?"
    Y yo contesto "3 horas, 16 minutos y 30 segundos".
    Me siento muy culpable, me siento asqueroso, inútil,
    Demente, tengo sueño por las tardes
    Están bombardeando iglesias, bien, eso está bien
    Los niños montan ponies en los parques, eso está bien
    Las bibliotecas están llenas de miles de libros sabios
    Hay música grandiosa encerrada dentro de la radio
    Y yo tengo sueño por la tarde,
    Tengo una tumba dentro de mí diciendo
    "Va, deja que lo hagan los demás, déjales que ganen",
    Déjame dormir
    El ingenio está a oscuras
    Barriendo la oscuridad como una escoba
    Me voy donde han ido las moscas en verano
    Intentad atraparme.
     
    * nacido en Alemania

Saturday, January 26, 2013

La casa

Cesare Pavese
(Italia)



L'uomo solo ascolta la voce calma
con lo sguardo socchiuso, quasi un respiro
gli alitasse sul volto, un respiro amico
che risale, incredibile, dal tempo andato.

L'uomo solo ascolta la voce antica
che i suoi padri, nei tempi, hanno udita,
chiara e raccolta, una voce che come il verde
degli stagni e dei colli incupisce a sera.

L'uomo solo conosce una voce d'ombra,
carezzante, che sgorga nei toni calmi
di una polla segreta: la beve intento,
occhi chiusi, e non pare che l'abbia accanto.

È la voce che un giorno ha fermato il padre
di suo padre, e ciascuno del sangue morto.
Una voce di donna che suona segreta
sulla soglia di casa, al cadere del buio.



Poema del renunciamiento

José Ángel Buesa
(Cuba)



Pasarás por mi vida sin saber que pasaste.
Pasarás en silencio por mi amor y, al pasar,
fingiré una sonrisa como un dulce contraste
del dolor de quererte... y jamás lo sabrás.

Soñaré con el nácar virginal de tu frente,
soñaré con tus ojos de esmeraldas de mar,
soñaré con tus labios desesperadamente,
soñaré con tus besos... y jamás lo sabrás.

Quizás pases con otro que te diga al oído
esas frases que nadie como yo te dirá;
y, ahogando para siempre mi amor inadvertido,
te amaré más que nunca... y jamás lo sabrás.

Yo te amaré en silencio... como algo inaccesible,
como un sueño que nunca lograré realizar;
y el lejano perfume de mi amor imposible
rozará tus cabellos... y jamás lo sabrás.

Y si un día una lágrima denuncia mi tormento,
- el tormento infinito que te debo ocultar-,
te diré sonriente: «No es nada... ha sido el viento».
Me enjugaré una lágrima... ¡y jamás lo sabrás!


Soy yo


Guillermo Magliarelli
Bs. As (Arg.)



Sunday, November 11, 2012

Te quiero con urgencia decía


TE QUIERO CON URGENCIA

Vickie E. Durán
Tijuana (Méx.)




Te quiero con urgencia decía…
y de golpe en un solo trago
se bebió mi vida…
secó mi corazón
absorbió el néctar de mi cuerpo
la saliva de mis besos
estaba sediento… estaba ávido,
estaba árido…seco…
calmó conmigo su sed
se sació hasta el cansancio
venia corriendo, llego corriendo, se pasó de largo…
se devolvió un momento
me vio como un oasis en su desierto…
descansó unos días
luego siguió corriendo… a dónde?
a los caminos inciertos.


Te quiero con urgencia decía
que se atrevió a todo conmigo
se ofrendó sin límites
se entregó sin fronteras
me desnudó el alma
me desnudó el corazón
y al contemplar su entrega
mi cuerpo desnudo se ofrendó,
probamos el dulce prohibido
exprimimos el elixir del placer
vaciamos intensamente todo
y en ello todo nuestro ser…
en un solo instante
en un solo bocado
en un solo sorbo
se gestaba el pecado.


Me deseaba con urgencia
y en un solo acto encontró mi debilidad
indagó por mis pensamientos
se metió a mi intimidad
se instaló en mi mente
y en mi corazón entró abruptamente
se alojó en él, se durmió como en casa,
me poseyó a su antojo
mirándome fijamente a los ojos
murmuraba que era su vida
y nos emborrachamos sin medida
ebrios de palabras
de sudor, de miradas,
de besos en la madrugada
de caricias sin fin
de entregas inesperadas
de inventar fantasías y...
en las realidades vivir.


Cruel mentira,
falsos juramentos
viví a un mismo tiempo
dulzura y tormento…
Yo tenía en contra tantas cosas…
la distancia
el tiempo
la culpa
los miedos
el silencio…
el deseo saciado que se vuelve nada
el amor que se confunde con sexo
mi voz que se perdió entre tantas
lo breve de lo nuestro
las dudas crecidas como montañas
y el orgullo como espectro.


Te quiero con urgencia decía
y así… urgentemente se fue…
un inesperado día…

Julio 2012

Monday, October 08, 2012

VERSO ROJO



          VERSO ROJO


Emilia Marcano Quijada


           (Vzla) 



Se llenaron de rojo las parcelas
en donde ayer reinaba el valle verde
de rojo las paredes y las tapias

de rojo van los ojos de la gente.

Se ha pintado de rojo el azul cielo
y de rojo teñidas las cornisas
las luces de la aurora y los espejos
en donde el rojo refleja la risa.

De rojo el alimento de mi pueblo

de rojo el extranjero, las pandillas
de rojo los edenes prometidos
de rojo la pirita repartida.

De rojo va mi sangre acuartelada

por el crujir de sables en el suelo
que han hecho con el bello rojo grana
si así me dan el rojo, no lo quiero.

Sunday, September 23, 2012

BARCAROLA

Pablo Neruda

Parral (Chile)
1904-1973






 
SI solamente me tocaras el corazón,
si solamente pusieras tu boca en mi corazón,
tu fina boca, tus dientes,
si pusieras tu lengua como una flecha roja
allí donde mi corazón polvoriento golpea,
si soplaras en mi corazón, cerca del mar, llorando,

sonaría con un ruido oscuro, con sonido de ruedas de tren con sueño,
como aguas vacilantes,
como el otoño en hojas,
como sangre,
con un ruido de llamas húmedas quemando el cielo,
sonando como sueños o ramas o lluvias,
o bocinas de puerto triste,
si tú soplaras en mi corazón cerca del mar,
como un fantasma blanco,
al borde de la espuma,
en mitad del viento,
como un fantasma desencadenado, a la orilla del mar, llorando.


Como ausencia extendida, como campana súbita,
el mar reparte el sonido del corazón,
lloviendo, atardeciendo, en una costa sola:
la noche cae sin duda,
y su lúgubre azul de estandarte en naufragio
se puebla de planetas de plata enronquecida.


Y suena el corazón como un caracol agrio,
llama, oh mar, oh lamento, oh derretido espanto
esparcido en desgracias y olas desvencijadas:
de lo sonoro el mar acusa
sus sombras recostadas, sus amapolas verdes.


Si existieras de pronto, en una costa lúgubre,
rodeada por el día muerto,
frente a una nueva noche,
llena de olas,
y soplaras en mi corazón de miedo frío,
soplaras en la sangre sola de mi corazón,
soplaras en su movimiento de paloma con llamas,
sonarían sus negras sílabas de sangre,
crecerían sus incesantes aguas rojas,
y sonaría, sonaría a sombras,
sonaría como la muerte,
llamaría como un tubo lleno de viento o llanto,
o una botella echando espanto a borbotones.


Así es, y los relámpagos cubrirían tus trenzas
y la lluvia entraría por tus ojos abiertos
a preparar el llanto que sordamente encierras,
y las alas negras del mar girarían en torno
de ti, con grandes garras, y graznidos, y vuelos.


Quieres ser el fantasma que sople, solitario,
cerca del mar su estéril, triste instrumento?
Si solamente llamaras,
su prolongado son, su maléfico pito,
su orden de olas heridas,
alguien vendría acaso,
alguien vendría,
desde las cimas de las islas, desde el fondo rojo del mar,
alguien vendría, alguien vendría.


Alguien vendría, sopla con furia,
que suene como sirena de barco roto,
como lamento,
como un relincho en medio de la espuma y la sangre,
como un agua feroz mordiéndose y sonando.


En la estación marina
su caracol de sombra circula como un grito,
los pájaros del mar lo desestiman y huyen,
sus listas de sonido, sus lúgubres barrotes
se levantan a orillas del océano solo.